
El Centro de Estudios Abaraneros (CEA), en colaboración con el Ayuntamiento de Abarán, celebró este sábado una serie de actos para conmemorar el 75º aniversario del fallecimiento de D. Nicolás Gómez Tornero, una figura destacada en la historia de nuestro municipio.
La tarde se inició con el descubrimiento de una placa en su memoria, placa que desde ahora preside el edificio que lleva su nombre, en la calle Doctor Molina. El emotivo momento, celebrado en ese lugar vinculado a su vida, contó con la presencia de autoridades y familiares. Su nieto, Florentino Gómez, fue el encargado de descubrir la placa junto al alcalde, Jesús Gómez. “Aquí vivió Don Nicolás Gómez Tornero (1867 - 1951), hijo predilecto de Abarán, ejemplo de generosidad y amor a su pueblo”.
José S. Carrasco, en representación del CEA, explicó que esta es «la primera de una serie de actuaciones destinadas a inmortalizar el lugar donde vivieron o nacieron personajes que han hecho algo grande por nuestro pueblo con el objetivo de que no caigan en el olvido y las jóvenes generaciones conozcan su legado», decía.
Posteriormente, el alcalde, Jesús Gómez, recogió el testigo de esta propuesta, agradeció la iniciativa del CEA y se comprometió a que este acto sea el inicio de un proyecto continuado para rescatar la memoria de abaraneros ilustres. Destacó la figura de Don Nicolás Gómez Tornero como una persona que «tanto trabajó, tanto consiguió y tanto donó a nuestro municipio».
El homenaje tuvo continuación en la Ermita de San Cosme y San Damián donde se celebró una misa. Tras esta, tuvieron lugar varias intervenciones. Jesús Yelo, del CEA, glosó la trayectoria humana, social y empresarial de D. Nicolás, subrayando que es «la figura más emblemática y el personaje más universal de Abarán» desde el siglo XIX al XX, y recordó que gracias a él se pudo construir la Ermita de los patronos, así como la residencia de ancianos y la central eléctrica que tanto beneficiaron al pueblo.
A continuación, intervino Álvaro Carpena, presidente del CEA, quien centró su discurso en las enseñanzas que, 75 años después, ofrece la figura del homenajeado. Destacó su tesón e ingenio, visibles en obras como la conducción de tubos para elevar el agua hasta lo que hoy es Hoya del Campo, o la central hidroeléctrica, y animó a los abaraneros a potenciar su potencial compartiendo «lo que sabemos y lo que podemos hacer». Álvaro señaló que D. Nicolás no veía en la vejez «una biblioteca del pasado, sino un archivo de experiencias hacia el futuro» y que su legado invita a conquistar un lema actual: «Abarán, Abarán, Abarán».
Para concluir los actos, se realizó una ofrenda floral ante el busto de D. Nicolás Gómez Tornero ubicado en el paseo de la Ermita. Los ramos de flores fueron depositados, sucesivamente, por representantes de su familia, de la Residencia Nicolás Gómez Tornero, la Hermandad de los Santos Médicos, el Centro de Estudios Abaraneros y el Ayuntamiento de Abarán.
Con este sentido y merecido homenaje, Abarán quiso expresar una vez más su profundo agradecimiento a D. Nicolás Gómez Tornero, un visionario cuyo ingenio, trabajo desinteresado y enorme generosidad contribuyeron de manera decisiva al desarrollo y bienestar de todo el municipio, dejando un legado imborrable que sigue guiando e inspirando a las generaciones presentes y futuras.
![[Img #48494]](https://abarandiaadia.com/upload/images/01_2026/2333_descubrimiento-placa-nicolas-gomez.jpg)
![[Img #48496]](https://abarandiaadia.com/upload/images/01_2026/7306_placa-en-recuerdo-de-don-nicolas-gomez-tornero-1.jpg)

















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