Se cumplieron los peores presagios. El cuerpo sin vida del vecino de Abarán que se encontraba en paradero desconocido desde el pasado jueves, era encontrado este sábado por la mañana en el rio Segura, a unos 300 metros del lugar donde había apareció su toalla. Fueron los monitores de una de las embarcaciones que realizaban un descenso turístico por el rio quienes avistaron el cuerpo, enredado en unas ramas, aguas abajo de la Central de Nicolás, en el término municipal de Abarán.
Fue alrededor del mediodía cuando, los monitores de una de las embarcaciones que participaba en un descenso turístico por el rio, descubrieron, enredado entre las ramas de un árbol y prácticamente sumergido en el agua, el cuerpo sin vida del infortunado. El cadáver se encontraba a unos 300 metros del lugar donde el viernes fue hallada su toalla y donde todo apunta a que fue donde, con intención de refrescarse en las aguas del Segura, el hombre se había acercado al rio.
Aún impresionado por el descubrimiento, Arturo, uno de los monitores que avistó el cadáver, se ofreció a colaborar con la Guardia Civil y acompañó al grupo de submarinistas del GEAS hasta las cercanías del lugar donde se localizaba el cuerpo. Minutos después, los efectivos del Grupo Especial de Operaciones Subacuáticas de la Guardia Civil procedían al rescate del cadáver, que se encontraba aguas abajo de la Central de Nicolás, en el término municipal de Abarán.
Tras conocer el fatal desenlace, un familiar del malogrado Aurelio no dejaba de darle vueltas a cómo podían haber transcurridos los hechos. «No era habitual en estos últimos años que se acercara tanto al rio, y menos para bañarse. Lo suyo era dar largos paseos por los parajes del municipio. Le encantaba andar. Yo creo que pudo haber resbalado desde donde estaba -una especie de embarcadero de madera que hay bajo el Puente de Nicolás- y cayó al agua. Me imagino que pudo ocurrir así, porque si se hubiera metido a darse un baño digo yo que, igual que dejó la toalla, hubiera dejado las chanclas que llevaba. La madera del embarcadero está siempre mojada y es resbaladiza. Y para mí que eso fue lo que pudo pasar», decía para sí mismo pero en voz alta este familiar instantes antes de que, con un inmenso dolor, tuviera que pasar por el amargo trance de identificar el cadáver.
El operativo de rescate, tras recuperar el cuerpo, lo conduzco hasta una zona próxima al embarcadero del Club de Piragüismo de Blanca, donde agentes de la Guardia Civil lo custodiaron a la espera de la llegada de la autoridad judicial, que ordenó el levantamiento del cadáver ya avanzada la sobremesa.
Acababa así, desafortunadamente, una búsqueda iniciada en la misma tarde del jueves, pocas horas después de que se echara de menos a este vecino de Abarán, una persona muy ligada a la zarzuela y a la que se recordará por sus numerosas actuaciones en nuestro municipio y en otras muchas localidades de nuestra región y de otras de distintos puntos de la geografía española.
Agradecimiento
Los familiares de Aurelio Gallego queremos mostrar a través de este medio nuestra más profunda gratitud a cuantas personas han colaborado en las tareas de búsqueda. Este agradecimiento lo hacemos extensible a todos aquellos vecinos y amigos que nos han transmitido sus ánimos en las angustiosas horas en las que ha existido incertidumbre acerca de su paradero, y a quienes, una vez conocida la fatal noticia, nos están haciendo llegar sus condolencias ante tan triste perdida.
¡ Gracias a todos !












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