Tras las intensas lluvias del pasado fin de semana y mientras en distintos puntos de la Región de Murcia se sigue trabajando para intentar volver a la normalidad cuanto antes, poco a poco van saliendo a la luz algunas historias que han ocurrido en las zonas inundadas. Una de ellas hace referencia al rescate de decenas y decenas de animales que habían quedado atrapados en parajes rurales y que ya estaban, literalmente, con el agua al cuello. Fue en zonas de huerta, en la Ribera de Molina, donde numerosos voluntarios protagonizaron un singular y heroico salvamento de animales: perros, cerdos, caballos, asnos… incluso pájaros en sus respectivas jaulas.
Entre ellos estuvo un grupo de monitores de la empresa de descensos por el río Segura ‘Toriocio, de Blanca, que acudió a la llamada de auxilio de una protectora y convirtió sus embarcaciones en una improvisada Arca de Noé a bordo de la cual fueron salvados más de un centenar de animales. «Cuando conocimos como estaba la situación, allí nos fuimos sin dudarlo», relata David Cano, uno de los jóvenes que colaboró en el rescate.
«Un grupo de monitores de Blanca nos desplazamos con rafting y kayak para poder llegar a las zonas donde había mayor acumulación de agua. Allí nos encontramos un escenario desolador, con cientos de animales atrapados y en grave peligro de ahogamiento. Algunos se habían subido a los tejados de las viviendas y a los árboles, o se agarraban a lo que podían intentando sobrevivir. Pudimos sacar a decenas y decenas de ellos, aunque otros muchos, por desgracia, no tuvieron tanta suerte», añade este joven blanqueño, quien agradece el trabajo de cuantas personas participaron en estas labores, «especialmente a Fernando, de la Unidad de Rescate Marítimo de Cartagena, y a dos compañeros suyos».
Perros, caballos, cerdos vietnamitas, asnos, gatos, gallinas, conejos, cabras, cerdos, pájaros en jaulas (entre ellos cernícalo), fueron salvados del peligro y puestos en manos de los voluntarios -entre ellos veterinari@s- que recogían a los animales -algunos de los cuales salían con hipotermia-, y les daban un poco de calor y muchos mimos para tranquilizarles antes de ser repartidos por distintos refugios o llevados a casas de acogida esperando encontrar a sus dueños o ser dados en adopción.

Estragos en el albergue de Abarán
Tampoco se libró de las consecuencias del temporal el albergue de animales que la protectora ‘Por un amigo fiel’ tiene en nuestra localidad. Las lluvias anegaron buena parte de sus instalaciones y causaron daños de importancia, aunque por fortuna, todos los animales, se encuentran bien, dentro de lo que cabe. Ya en la tarde del pasado sábado, cuando el temporal cesó, un grupo de voluntarios se acercó hasta estas instalaciones para echar una mano y ayudar a en algunas tareas de reconstrucción.
«Algunas partes han cedido bastante y otras se caen a trozos, pero tenemos que seguir adelante y sabemos que con la ayuda de todos lo lograremos. Hay que arreglar las casetas de los peludos, y para hacerlo vamos a necesitar material y mano de obra voluntaria. Ahora, además, llega el invierno y vamos a necesitar mantas, toallas, sabanas y palets con todas sus maderas para simular sus camas. Y también productos de limpieza, pienso, latas, quesitos para dar la medicación, etc. Todo ayuda es necesaria y muy bien recibida», recuerdan desde este colectivo amigo de los animales. Más información aquí.
