SUCESOS

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El joven que evitó la tragedia

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A sus 25 años, el joven Sergio Morote puede presumir de haber logrado evitar que las navidades de 2013 fueran unas de las más tristes y trágicas en la ciudad de Cieza. Como recordarán nuestros lectores, este vecino de Cieza salvó a su abuela y a su tía abuela -María, de 81 años, y Eloia, sordomuda de 90- de un voraz incendio que el día 28 de diciembre se declaró en la casa donde habitaban las dos ancianas, situada en el número 55 de la calle Saavedra Fajardo. Hoy, el diario ‘La Opinión’, en una información firmada por nuestro compañero Claudio Caballero, recuerda esta historia con final feliz.

El fuego se produjo en el brasero después de que un cojín cayera sobre éste y se prendiera. Las llamas, en cuestión de minutos y pese a la rápida actuación de los bomberos, acabaron devorando la primera planta de la vivienda, que, a día de hoy, sigue pendiente de los informes técnicos para proceder a su reparación.

Dos semanas después del suceso, a Sergio Morote le cuesta recordar todo lo que sucedió aquella mañana, aunque asegura que no puede olvidar el instante en el que, desde fuera, vio la casa en llamas. «No me lo pensé dos veces, porque en ese momento solo quieres salvar a las personas que sabes que hay dentro. Mi tía abuela, sordomuda, no hubiese podido salir si alguien no entra a por ella», asevera el joven al recordar que, por suerte, su vivienda está justo situada enfrente de la siniestrada y aquella mañana la providencia hizo que estuviese allí. «Oí gritos y mucho jaleo y entonces vi el humo y las llamas, por lo que decidí entrar. Tragué mucho humo, pero mi idea era salvar primero a mi abuela, porque al ver su casa en llamas no quería irse. No obstante, conseguí sacarla y después rescaté a mi tía».

Con su gesta, Sergio Morote evitó lo que podría haber supuesto una auténtica tragedia a tenor del estado en el que quedó el inmueble, prácticamente destruido por las llamas.

Las dos mujeres viven ahora, y mientras la casa no sea reparada para ser habitada de nuevo, con su hija y su nieto. Ambas, a pesar de su avanzada edad y que a raíz de aquel suceso tuvieron que ser atendidas en el Hospital de Cieza por inhalación de humo, siguen gozando de un buen estado de salud.