Con un estruendoso castillo de fuegos artificiales fue recibida la salida del patrón de Ricote, San Sebastián, que como cada 20 de enero, a primera hora de la noche, recorrió las calles del municipio acompañado por un gran número de vecinos de la localidad y de otros llegados desde diferentes puntos de los pueblos cercanos, que, pese a ser lunes, no quisieron faltar a esta tradicional cita religiosa.
Los vítores al santo le acompañaron a lo largo de todo el itinerario procesional, que transcurrió en una noche fría en la que ricoteños y visitantes arroparon con su presencia al patrón de la villa.
San Sebastián
Ricote conmemora cada 20 de enero el día en el que Sebastián, un soldado romano del siglo III, sobrevivió a la lluvia de flechas que había ordenado contra él el emperador Maximiano por preferir seguir a Cristo antes que al paganismo.

