
Jesús Gómez, vecino de Abarán y electricista de profesión, está
íntimamente ligado a las tradiciones de nuestro pueblo, y,
principalmente, a la Semana Santa. En sus primeras participaciones en
los desfiles pasionarios lo hizo tocando el tambor. Actualmente es
andero de la Hermandad de la Verónica, del Ecce Homo y del Cristo del
Silencio. Colabora asimismo con la Hermandad de las Ánimas.
Este año cumple un cuarto de siglo representando el papel
de Jesús en el Auto del Prendimiento de Hoya del Campo, un personaje que
también lleva ya dos décadas dejándose ver en los cortejos
procesionales del municipio. Hoy, este abaranero cuenta sus vivencias
para ‘La Gacetilla’ de ‘La Verdad’.
– ¿Qué tiene de peculiar el Auto del Prendimiento?
– Es una tradición popular y todos los actores son vecinos del pueblo.
– ¿Por qué se realiza?
–
Al principio, solo se leían los textos, por parte del párroco, y,
después, los vecinos decidimos representarlo. Hemos ido ampliando los
textos e introduciendo más escenas, como la última cena y la
presentación ante Pilatos.
– ¿Qué sienten los vecinos al representar el auto?
–
Mucho orgullo y alegría, porque todo el pueblo participa. Es algo que
se siente como algo propio. La gente colabora mucho: un horno familiar
hace los panes, una fábrica dona los frutos y en general todos aportan
lo que pueden.
– ¿Qué tiene de peculiar su representación en la Semana Santa de Abarán?
–
Hacía muchos años que salía una persona vestida de Jesús haciendo
penitencia con la cruz a cuestas; yo lo he recuperado, y salgo Viernes
Santo por la mañana con la cruz; y el Martes Santo y Jueves Santo
escenificando el beso de Judas y al Cristo de Medinacelli.
– ¿Cómo se siente usted en el papel de Jesús?
–
Es para mí una satisfacción muy grande representar al personaje
principal de la Pasión, y, además, en mi pueblo. Que les guste a mis
vecinos es mi gran satisfacción, y también ver la cara de los niños.
– ¿Cómo se quedan los niños?
–
Se creen que es verdad, les llama sobre todo la situación de que vaya
descalzo, me tienen mucho respeto; les impacta verme con la cruz a
cuestas y la corona de espinas.
– ¿Cuánto pesa la cruz?
– Ochenta kilos. Es de madera de pino, realizada por mí mismo, y me ayudó en su confección Jorge Briones, también del pueblo.
– ¿Qué caracteriza al actor amateur?
–
Ganas de hacer las cosas y que salgan bien. No tengo ninguna formación
académica de actor; es algo que se vive, y, sobre todo, hacer muchos
ensayos. Los personajes que tenemos textos nos reunimos al menos dos
veces a la semana, durante dos meses antes de la representación. Es algo
que se vive.
– ¿Qué tiene de peculiar la tradición del Prendimiento?
– Se representa en muchos pueblos; es algo arraigado en la Semana Santa como representación teatral de la Pasión de Jesús.
– ¿Por qué se decidió a representar a Jesús?
–
Era un personaje que siempre me ha gustado; comencé haciéndolo a raíz
de una promesa y sigo con ella; además subo al escenario a
representarlo.
– ¿Qué supone su papel para la Semana Santa de Abarán?
– Es una aportación más a la Semana Santa que sirve para su engrandecimiento. Está declarada de Interés Turístico Regional.
– ¿Quiénes le ayudan en su papel?
–
Siempre está a mi lado mi mujer, Victoria. No hemos recibido ayuda de
nadie; me he confeccionado yo mismo los tres trajes que dispongo y la
corona de espinas realizada de espino, arbusto que nace de forma
espontánea por el monte.