La legislatura en Cieza vivió este martes uno de sus episodios de mayor tensión desde que Tomás Rubio (PP) gobierna en solitario. Una concentración de protesta convocada por la Plataforma Amigos y Vecinos del Casco Antiguo y el colectivo Reto Cieza —a la que se sumaron concejales del PSOE y VOX— derivó, al finalizar el Pleno ordinario de julio, en el lanzamiento de una botella contra el alcalde a las puertas del ayuntamiento.
La movilización, planteada como una «cacerolada pacífica», reunió a decenas de personas en la Plaza del Ayuntamiento para protestar por la eliminación de aparcamientos en el casco antiguo, la falta de seguridad y los problemas de limpieza en el municipio.
El momento del impacto
Cuando el regidor abandonaba el edificio consistorial, uno de los manifestantes le lanzó una botella de plástico. El incidente se produjo ante la presencia de varios agentes de la Policía Local, aunque no se pudo identificar a la persona que lanzó la botella, que fue recogida del suelo por el concejal José Antonio Gómez, que acompañaba al alcalde en ese momento.
Condenas políticas
El Partido Popular de la Región de Murcia condenó los hechos y señaló que los convocantes tenían la responsabilidad de garantizar que la protesta transcurriera con normalidad, por lo que reclamó una disculpa pública. El PSOE de Cieza también condenó lo ocurrido a través de sus redes sociales.
El portavoz de los manifestantes, David Rubio, explicó que la concentración pretendía mostrar el rechazo a «las políticas que están desarrollando PP, PSOE y VOX en el Ayuntamiento», porque «no están teniendo en cuenta a la ciudadanía ni escuchando las reivindicaciones vecinales». Mostró además su repulsa por el lanzamiento de la botella y subrayó que el autor «no representa en absoluto a las asociaciones convocantes».
Según fuentes del PP ciezano, el alcalde intentó dialogar con una representación vecinal antes del incidente: «Les dijimos que cuando acabara el Pleno los recibiríamos, pero no accedieron».
La respuesta del alcalde
Ayer miércoles, el alcalde mostró su consternación como víctima de «insultos, de una enorme agresividad verbal y también de una agresión física». En sus redes sociales, el regidor fue más allá y compartió un mensaje personal en el que aseguraba sentir «el mismo sentimiento de tristeza» horas después de lo ocurrido: «No me duele solo la agresión. Me duele comprobar que en nuestro pueblo se haya podido llegar a un nivel de enfrentamiento como este».
El regidor agradeció las muestras de apoyo recibidas desde la noche del incidente y anunció que pondrá los hechos en conocimiento de las autoridades competentes. Asimismo, defendió la legitimidad de la crítica en democracia, «incluso cuando es dura», pero fue tajante al señalar que «la violencia, la intimidación y el odio nunca lo son».
Finalmente, remató su mensaje con un tono de seguridad y continuidad: «Ayer intentaron hacerme daño. Hoy solo han conseguido reforzar mi compromiso con este pueblo», afirmó Tomás Rubio.
Respaldo vecinal ante la sede del PP
Ya por la noche, varias decenas de vecinos se concentraron ante la sede local del PP para condenar el ataque y mostrar su respaldo al alcalde, que estuvo presente en el acto.