La barriada abaranera de Hoya del Campo ha vivido esta noche el pistoletazo de salida de sus fiestas patronales 2026. Rosario Sánchez Toledo ha sido la encargada de pronunciar el pregón de las Fiestas de Santiago Apóstol, un acto que marca el inicio oficial de estos días de celebración en esta popular barriada.
La jornada arrancó con la presentación de las reinas y damas de las fiestas y, a continuación, llegó el turno del pregón, que Rosario quiso compartir con su sobrina Alicia, a quien pidió que la acompañara sobre el escenario porque, como ella misma confesó, «me hubiera gustado que mi hermana Mari me acompañara en este día».
Con la voz cargada de emoción, la pregonera hizo un recorrido por toda una vida ligada a esta barriada. Recordó que llegó a Hoya del Campo con tan solo 10 años, a la finca de Óscar Martínez, en Los Chopillos, donde su familia levantó un barracón que, aunque humilde, se convirtió en su hogar durante una década. Rosario quiso dejar claro el origen de todo lo que después vendría: «Vengo de una familia humilde y trabajadora que siempre me enseñó que el esfuerzo y la honradez son el mejor camino para salir adelante», confesó.
El pregón fue, sobre todo, un viaje a través de su memoria, y en él evocó las primeras carrozas organizadas por Miralles y, más tarde, por Tomás Benavente. Recordó a Juan Bastida sacando carrozas en la Venta de la Aurora y quiso dedicar un emotivo agradecimiento a la familia Benavente por su ayuda en los momentos más difíciles. También rememoró el Hogar Social y su tocadiscos, punto de encuentro de la juventud de la época, y desveló con humor una de las anécdotas más entrañables de la noche: fue en una actuación del grupo Los Celestes, en Hoya del Campo, donde conoció al que hoy sigue siendo su marido, tras comprar una entrada para la verbena que, según recordó entre risas, fue «el primer y el último año que se cobró entrada. Quién me iba a decir que mi marido me iba a costar dinero», expresó con humor.
La pregonera repasó también los años de trabajo desde muy joven, primero con Óscar Martínez y después con Carmelo Morte, y el esfuerzo de compaginar las jornadas laborales con los estudios nocturnos por insistencia de su padre, quien —recordó— siempre decía que «el trabajo era importante, pero que la educación era algo que nadie te podía quitar».
Entre sus recuerdos más entrañables citó el de 1971, cuando su hermana fue elegida Reina de las Fiestas, y el de 1972, año en que ella misma fue Dama de Honor de las Fiestas de La Hoya del Campo. El acto sirvió también para dar las gracias, una a una, a vecinas y vecinos que marcaron su infancia y juventud en la Venta de la Aurora, así como a la Comisión de Fiestas, a la Concejalía de Festejos y al Ayuntamiento por su apoyo.
Rosario cerró su intervención con un mensaje de agradecimiento a todo el pueblo y un deseo compartido por todos los presentes: «Os deseo unas fiestas llenas de alegría, convivencia y felicidad», terminó diciendo.
El pregón puso así el broche a una noche que continúa en estos momentos con la tradicional Fiesta del Verano, amenizada por la orquesta Década de tu vida y en la que los asistentes visten de blanco para dar la bienvenida a las Fiestas de Santiago Apóstol de Hoya del Campo, de las que pueden consultar toda la programación aquí.



