Abarán ha vivido este sábado, 15 de agosto, la festividad de la Virgen del Cisne, la venerada imagen conocida cariñosamente por sus devotos como La Churunita. La jornada, organizada por la Agrupación Parroquial de la Virgen del Cisne en Abarán en colaboración con la parroquia de San Pablo, ha reunido de nuevo a un nutrido grupo de fieles.
La imagen, luciendo sus mejores galas, ha partido desde la iglesia de San Pablo tras la misa celebrada a las siete de la tarde, oficiada por el párroco Miguel Ángel Saorín, que ha acompañado la comitiva en su traslado procesional hasta el paseo de la Ermita.
Una vez allí, la fiesta ha continuado con bailes de los distintos grupos invitados; Integración Latina, Conquista Folclórica, Raíces de mi Tierra y Raíces Lojanas. La velada ha contado con la actuación del cantante »Wilson, el nene de la bachata‘, y ha habido palomitas y sorpresas para los niños.
Una devoción que une fronteras
Esta celebración, que une cada año en estas fechas a la comunidad latina afincada en Abarán, sigue aumentando el número de personas que participan en ella, y año tras año suma cada vez más vecinos y vecinas de Abarán a una fiesta que se vive y se celebra en comunidad.
La Virgen del Cisne es venerada desde el siglo XVII en Ecuador, y su devoción llegó a Abarán de la mano de los migrantes que trajeron consigo su fe. Su nombre procede de la Orden del Cisne, una hermandad medieval vinculada a los franciscanos, y en Latinoamérica es símbolo de esperanza para los campesinos. Los propios organizadores resumen el sentido de esta cita asegurando que «es un honor seguir cultivando esta tradición que une a nuestras raíces latinoamericanas con el pueblo de Abarán».
En las próximas horas tendremos más imágenes de esta celebración.

