CULTURA

Carmina García, anoche en la plaza Vieja: «Mi corazón está lleno de Abarán»

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La Plaza Vieja fue escenario este viernes del primero de los grandes actos que marcan las Fiestas Patronales de Abarán en este 2026. Con el recinto engalanado para la ocasión, Carmen García Montiel, ‘Carmina’, ofreció un pregón cercano, sincero y sentido, exaltando su amor por el pueblo que la vio nacer y poniendo en valor pequeños detalles de Abarán y sus gentes que, en ocasiones, incluso a los que somos de aquí, nos pasan desapercibidos. El acto contó con la presencia de las reinas de las fiestas y sus damas de honor.

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Tras una magnífica introducción de Alba Carrillo, presentadora del acto, tomó la palabra la concejala de Festejos, Fátima Saorín, quien quiso agradecer la labor de las cuatro personas que han pregonado las fiestas patronales a lo largo de la actual legislatura.

Llegó después hasta el escenario la encargada de presentar a la pregonera, Trini Carrasco, una de sus grandes amigas, que evocó los muchos años de amistad que las une y definió a Carmina como «una mujer que ha sabido entregarse siempre a su pueblo».

Carmina arrancó su intervención con un caluroso saludo: «Querido pueblo de Abarán», y a partir de ahí, su discurso se convirtió en un recorrido íntimo por la historia de la localidad y por su propia biografía, entrelazando ambas hasta hacerlas indistinguibles.

La pregonera quiso comenzar agradeciendo a la concejala Fátima Saorín la confianza depositada en ella, y aprovechó para enviar un recuerdo a los pregoneros que la precedieron y para definir Abarán como «un pueblo que se vive, que se siente y del que siempre se vuelve a hablar con orgullo».

Uno de los pasajes más aplaudidos de su intervención fue cuando reflexionó sobre el significado mismo de pronunciar un pregón: «Porque un pregón no es solo un discurso. Un pregón es memoria. Es gratitud. Es emoción. Es poner voz a los recuerdos de todo un pueblo».

La pregonera no pasó por alto una de las grandes efemérides de este 2026: el centenario del Teatro Cervantes, al que dedicó varios minutos de su discurso. Recordó sus cuatro años al frente de la Concejalía de Cultura, una etapa que definió como «de trabajo intenso, pero también de enorme satisfacción». Rememoró también una anécdota de su infancia frente a las puertas de aquel teatro, cuando la Nena Teresa la invitó a entrar gratis al cine el día de su Primera Comunión: «Me sentí importante, feliz… como si me hubieran regalado el mejor de los tesoros», dijo.

El discurso viró después hacia el terreno más personal. «Soy hija de Juan José y Carmina», recordó, evocando a sus padres —él llegado desde Molina, ella hija de una familia de panaderos de nuestra localidad— como el origen de los valores que dice haber heredado: «el amor por el trabajo bien hecho, la humildad, el respeto, la solidaridad».

Con especial cariño se detuvo en su barrio de toda la vida, la calle Rosario, donde nació y donde —recordó— «las puertas siempre permanecían abiertas». También rememoró su paso posterior por la calle San Damián y su vida familiar en la calle Dr. Victorio Yelo, junto a su marido, el recordado Roberto Gómez.

Uno de los momentos más emotivos llegó cuando Carmina quiso «rendir homenaje a todas esas personas que hacen grande nuestro pueblo»: a quienes ya no están, a quienes levantaron el Abarán actual con su esfuerzo, a los mayores, «memoria viva del municipio», y a los jóvenes, en quienes —afirmó— «está la ilusión y el futuro».

Carmina dedicó también un extenso pasaje a su etapa profesional. Maestra de Educación Primaria, ejerció durante más de tres décadas en el Colegio San Pablo, una profesión que calificó como «la más hermosa que conozco». Tuvo palabras de gratitud para doña María Yelo, su maestra de primaria, a quien atribuyó el impulso decisivo para continuar sus estudios, y para todos sus alumnos, a los que agradeció «haberme permitido acompañaros durante una etapa tan importante».

Carmina cerró su intervención con un llamamiento a vivir las fiestas «con alegría, con respeto y con agradecimiento», invitando al pueblo a «abrir nuestras puertas y nuestros corazones», y concluyendo con los vítores tradicionales: «¡Viva San Cosme y San Damián! ¡Viva la Virgen del Oro! ¡Viva Abarán!».

Tras el pregón, el escenario de la Plaza Vieja acogió la actuación musical de Conecta2.

A lo largo de la mañana tendrá aquí el vídeo completo del acto de anoche.