El recinto de la Plaza Vieja fue este sábado por la tarde el punto de encuentro de medio centenar de ciudadanos que participaron en una concentración en repulsa por los atentados ocurridos en Francia.
Tras un emotivo minuto de silencio, el alcalde de Abarán, acompañado por miembros de la corporación municipal, representantes de distintos grupos políticos, asociaciones locales y ciudadanos en general, condenó los actos terroristas deseando «que el mensaje de esta concentración llegue a todos los familiares de las víctimas de este terrible atentado», pedía el mandatario municipal, que deseó una pronta recuperación a todos los heridos en esta barbarie.
«No estigmaticemos a todos los musulmanes. Aquellos exaltados que forman el ala extremista de esta religión deben entrar en razón, y el resto de musulmanes -y nosotros mismos- debemos ayudar, en lo que corresponda, para que sean erradicados de la sociedad», decía Izquierdo, que no acertó a poner un calificativo al terrible acto terrorista «con lo extensa que es la gramática española, se queda corta para calificar este atentado», añadió.
Destacar que entre los vecinos que acudieron a este acto se encontraba una familia franco-española, cuyos miembros se mostraron notablemente afectados ante los acontecimientos ocurridos en la capital parisina.
