La Junta de Vecinos de la Barriada Virgen del Oro ha emitido un comunicado en el que denuncia «falta de educación y civismo de algunos usuarios de las instalaciones públicas del barrio», y cita, entre otros lugares, la pista de fútbol, el parque infantil y las inmediaciones del centro social.
Pista de fútbol, sin control de horarios
Los vecinos explican que la pista tiene uso prácticamente a todas horas, algo que valoran positivamente, pero lamentan que la falta de control convierta esa disponibilidad en un problema. Los vecinos detallan que «gritos y golpes antes de las 08:00 de la mañana o a partir de las 00:00 de la noche no deberían estar permitidos, puesto que se trata de un lugar de distensión público en un barrio residencial, no de un campo de fútbol o una instalación deportiva oficial».
Además, denuncian que el suelo queda lleno de botellas, botes y plásticos pese a contar con una papelera junto a la pista, y que «las redes de las porterías ya están rotas por usos ajenos al fútbol».
El parque infantil hecho un asco
Sobre el parque infantil, recién renovado, la junta vecinal es igual de contundente: «Todas las noches vienen coches con familias que cenan (y hasta aparcan) ahí mismo, dejándose la mitad de su basura fuera de las papeleras: cajas de pizzas, restos de alimentos, botes y botellas por el suelo, cáscaras de pipas y colillas». Ante esto, los vecinos recuerdan «que se trata de un espacio pensado para que los niños pequeños puedan jugar con salubridad y seguridad».
Ruido y botellón junto al centro social
Otro foco de conflicto que centra las quejas vecinales son los alrededores del centro social. Los vecinos detallan que «es rara la noche que un vecino u otro no se ve obligado a llamar a la policía local, la cual suele venir siempre, pero con poco éxito, porque conforme los ven llegar, bajan el volumen, y en cuanto se marchan, vuelven a lo suyo».
También denuncian «pintadas en el suelo, acumulación de basura, motos trucadas circulando junto a la puerta del centro y música a alto volumen de madrugada, incluso entre semana».
Un llamamiento a la corresponsabilidad
«Abarán es un pueblo pequeño que en cualquier momento puede perder el control de sus barrios si entre todos no colaboramos para que la convivencia y el bienestar general primen ante intereses individuales», reflexionan los vecinos afectados, que, a modo de ejemplo, recuerdan que al principio del verano se colocaron en la zona 10 carteles pidiendo respetar el descanso vecinal a partir de las 00:00, mantener la limpieza y recoger los excrementos de las mascotas, «y solo uno de estos carteles sigue en pie: el resto han sido arrancados».
La Junta de Vecinos de la Barriada Virgen del Oro pide, en definitiva, «más civismo por parte de quienes usan estas instalaciones, que son de todos», y reclama a los organismos competentes «mayor autoridad a la hora de establecer y hacer cumplir las normas que regulan su uso».
Junto a este escrito, los vecinos nos han hecho llegar un documentado dosier fotográfico que resumimos en la imagen de portada en esta información.

