
Los hechos se remontan a finales del pasado mes de septiembre, cuando se tuvo conocimiento de dos robos cometidos en una finca de Jumilla en la que sustrajeron más de tres toneladas de melocotones y nectarinas.
Gracias a la colaboración ciudadana y a las pesquisas practicadas, los investigadores obtuvieron evidencias sobre la presunta autoría de los hechos, fijando entonces la línea de investigación hacia un grupo delictivo con vínculos familiares y afincado en Murcia.
De esta forma, se pudo determinar que los integrantes de este numeroso grupo tenían distintos roles o cometidos dentro de la banda. La mayoría de ellos se dedicaban a estudiar posibles objetivos y a materializar los robos de fruta, que, posteriormente, otros integrantes de la banda distribuían a través de un puesto de venta de fruta en la pedanía murciana de Espinardo y en mercadillos semanales de distintas localidades de la Región, donde, para ‘blanquear’ los efectos sustraídos y así disimular su actividad ilícita, utilizaban facturas de otros productos que habían sido adquiridos legalmente.
Una vez identificados y localizados los seis integrantes de la banda, durante los últimos días agentes de la Benemérita procedieron a su detención y posterior puesta a disposición judicial como presuntos autores de dos delitos de hurto. Con la detención de estas seis personas se ha desmantelado un clan familiar con estructura organizada y jerarquizada dedicado a la sustracción de productos del campo y a su posterior distribución ilícita.
Las investigaciones fueron desarrolladas por guardias civiles especializados en seguridad ciudadana adscritos a los recién creados equipos ROCA de Cieza, que tienen como misión específica la investigación de delitos relacionados con las sustracciones en explotaciones agrícolas y ganaderas, a fin de obtener una mayor eficacia policial en esta tipología delictiva.
