En su despedida, el sacerdote, visiblemente emocionado, quiso recordar los buenos momentos que ha tenido en esta parroquia, así como agradecer a todas aquellas personas que han estado a su lado durante esta larga etapa en nuestro municipio, donde, sin lugar a dudas, se ha sentido un abaranero más y donde ha sabido ganarse el respeto y el cariño de toda la comunidad cristiana.
Tras la celebración religiosa, unas 150 personas asistieron a una comida de convivencia, en el transcurso de la cual, el sacerdote fue obsequiado con incontables muestras de cariño y diversos regalos como recuerdo de su paso por Abarán, donde deja una profunda huella.
De esta forma, una pequeña representación de los numerosos amigos que Don Francisco ha hecho en Abarán a lo largo de tantos años, quisieron estar a su lado para decirle ‘hasta pronto’ y desearle lo mejor en su nuevo destino. Fue un encuentro repleto de emociones, especialmente para el homenajeado, que no paró de mostrar un eterno agradecimiento ante tantas muestras de cariño recibidas, comprometiéndose a visitar Abarán siempre que le sea posible.
La colección de imágenes que acompañan a esta información -firmadas por Jaime Tornero- son una buena muestra de lo que fue la jornada
«A D. Francisco García Gras, con el testimonio del afecto más sincero de todos sus parroquianos abaraneros. Seguiremos siempre unidos por tantos años de entrañables vivencias y fecundos logros».
