La pedanía abaranera de Hoya del Campo vivió este viernes una noche de sustos y diversión en su ya tradicional pasadizo del terror, que, bajo la denominación de ‘La casa de los Cancarines’, abrió sus puertas en la cochera de Pilar del barco, en la calle Pedáneo Gabriel Mondéjar.
«La temática se inspira en el apodo de una familia antigua de la pedanía, ‘los Cantarines’, a la que hemos querido rendir homenaje», confiesa Pilar Pagán, que forma parte de un grupo de vecinos a quienes el éxito y la buena aceptación obtenida en las dos ediciones anteriores ha animado a continuar con esta iniciativa.
Fueron en total 14 personas las que participaron en esta espeluznante experiencia, que contó con entrada gratuita y que recibió a quienes se atrevieron a recorrer el creativo pasadizo en la noche de Halloween.
