Como todos los años desde su fallecimiento, el próximo sábado 8 de agosto, a las 20,30 horas, la Parroquia de San Pablo acogerá la misa en memoria del venerable Siervo de Dios don Juan Sáez Hurtado.
Don Juan fue cura de Abarán desde el año 1955 hasta 1971, dejando en nuestro municipio, como en todos los lugares por los que pasó, una imborrable huella de santidad. Fue precisamente esta huella la que motivó la apertura del proceso de beatificación, que actualmente sigue su curso y que muchos abaraneros esperan que llegue pronto a buen término, para poder venerar como beato a este querido sacerdote.
Nacido en Alcantarilla, don Juan Sáez Hurtado sintió siempre un especial cariño por Abarán, localidad que le nombró Hijo Adoptivo en reconocimiento a su entrega y a la huella que dejó durante sus años al frente de la parroquia.

