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Un año más, y con este van once, se representó con gran éxito el auto sacramental ‘El Prendimiento y la bocina’, en una adaptación de José Gil que, en esta edición, se vio ampliado con algunos momentos escénicos de gran plasticidad, entre ellos ‘Los azotes’, el encuentro de Jesús con La Verónica y una conmovedora escena final de ‘La Dolorosa’ que tuvo nuevos matices.
De nuevo el elenco artístico amateur que pone en escena esta representación logró dotar de credibilidad a sus personajes, especialmente en algunos momentos de gran dramatismo de la Pasión de Jesús, donde el público, que siguió el desarrollo de la obra con un gran silencio, lo rompió en aplausos a lo largo de distintos pasajes de la escenificación.






