Aunque afortunadamente en ninguno de ellos hubo daños personales, no fueron pocos los incidentes que en relación al episodio de fuertes lluvias y tormentas venimos sufriendo en Abarán en los últimos días. Inundaciones de bajos y viviendas, desprendimientos de piedras y tierra, caída de árboles, cortes de carreteras…, situaciones que obligaron a los servicios municipales y a las fuerzas de Seguridad y voluntarios de Protección Civil a estar alerta para atender las eventualidades que se fueron sucediendo.
«Tras una serie de actuaciones que tuvimos a lo largo de la jornada del jueves, y una vez que todo parecía volver poco a poco a la normalidad, fue la intensa lluvia del viernes la que podríamos decir que acabó causando los mayores incidentes», confesaba el edil de Seguridad Ciudadana del Ayuntamiento de Abarán, José Ignacio Candel, que no se separó del teléfono ni un instante atendiendo las numerosas llamadas que le fueron llegando de manera constante, llamadas que llegaron también por decenas (más de 200 se contabilizaron en los momentos más críticos del temporal), a la centralita de la Policía Local, cuyos agentes tuvieron que multiplicarse para poder llegar hasta aquellos lugares donde era requerida su presencia, dando prioridad, como es lógico, a los asuntos que requerían una actuación más urgente. «Es normal que los vecinos recurran a nosotros como primer recurso, porque somos el cuerpo de seguridad más cercano a ellos y los que mejor conocemos la población ‘sobre el terreno’, pero hubo momentos en los que estábamos atendiendo una llamada y teníamos varias en espera. Agradecemos la colaboración de los vecinos y la paciencia que muchos tuvieron para contactar con nosotros y transmitirnos sus preocupaciones y avisos. Intentamos llegar lo antes posible a todos los lugares donde éramos requeridos», explicaba uno de los agentes que estuvo de servicio tanto en la jornada del jueves como la del viernes.
También a pie de calle, el concejal de Personal, Pablo J. Rodríguez, se encargó de coordinar algunas de las actuaciones más urgentes en las que era preciso una intervención inmediata, especialmente aquellas que hacían referencia a la caída de piedras en la vía pública y que interrumpían el paso de vehículos y, por añadido, suponían un serio peligro para conductores y peatones.
Entre los incidentes más significativos -los cuales les mostramos con imágenes-, estuvieron el desplome de parte de un muro de contención en la Avda de Cieza; la caída de un árbol sobre el puente Viejo; desplomes y arrastre de tierra y piedras en la carretera de Blanca y, especialmente, en la calle Colón; caída de parte de un muro y vallado en un camino de la sierra del Oro que dejó aisladas, por momentos, a cinco familias, etc. Además, el Centro de Coordinación de Emergencias informó que miembros de Protección Civil evacuaron a una pareja en la calle ‘El Caño’, en la barriada Virgen del Oro, y la llevaron con sus familiares.
Y precisamente fue en la barriada Virgen del Oro donde, ya en la tarde noche del viernes se concentraron las mayores miradas ante el aumento del caudal y la crecida del río Segura. Allí, numerosos vecinos han pasado la noche con la preocupación constante y la incertidumbre de que el regreso de la lluvia no era ninguna buena noticia, aunque, por fortuna, el caudal no llegó a alcanzar cotas de máxima alerta.




