
Los agricultores de Cieza han pedido a la población que sea «comprensiva» ante los humos generados -y que han llegado en ocasiones hasta las calles del municipio-, debido a las quemas de alpacas de paja que se está produciendo en estos días debido a las bajas temperaturas y en un intento de evitar que se hiele la fruta en flor, lo que haría mermar muy mucho la cosecha de verano.
Este miércoles, la Oficina Municipal de Información al Agricultor de nuestra vecina localidad fue escenario de una reunión a la que asistieron varias decenas de cosecheros, los cuales mostraron su inquietud ante las molestias que están produciendo a los vecinos y ante las quejas que algunos de ellos han expresado por esta situación.
Las concejalas de Medio Ambiente y Agricultura de Cieza, María Dolores Hortelano y María José García, respectivamente, que asistieron a la reunión, explicaron que este año, y en previsión de incidentes con los servicios de control forestal, «el ayuntamiento ha gestionado, por primera vez, a un sistema de autorizaciones que permite a los agricultores quemar paja en sus explotaciones cuando hay riesgo de helada» aclarando que «estos permisos se conceden siempre y cuando se cumplan las condiciones de cautela establecidas por la Dirección General para garantizar la seguridad del entorno y la población» por lo que remarcó que «no deben presentarse problemas en los casos en que se respeten las pautas establecidas».
Las ediles señalaron también que «se trata de autorizaciones extraordinarias ante la necesidad de prevenir la helada de las cosechas, por lo que se circunscriben a días puntuales y en absoluto se trata de una práctica que se pueda generalizar» añadiendo que «desde el mes de noviembre se ha anunciado en los medios que se producirían este tipo de quemas con el objeto de evitar la alarma en la población».
En la misma reunión, sin embargo, se indicó por parte del Ayuntamiento que se han registrado llamadas de vecinos preocupados por la aparición del humo y trasladan que son conscientes de las molestias que las quemas pueden generar, pero se suman al llamamiento a la comprensión que piden los agricultores afirmando que «siempre que esté garantizada la salud de las personas, se pretende evitar la pérdida de muchos puestos de trabajo y los consiguientes perjuicios económicos que ello ocasionaría a nuestro municipio en unos momentos de crisis como los actuales».


