Tres puertas desaparecieron de la entrada a tres mausoleos del Cementerio Municipal de Los Remedios (Santa Lucía), el domingo, y al menos una de ellas apareció el lunes, en una chatarrería de la zona. Tras colarse en el recinto, el autor o los autores del robo trabajaron a destajo entre el cierre del camposanto, el domingo, y su apertura en la mañana del lunes para llevarse el botín y venderlo, relata hoy el diario ‘La Verdad’ en una crónica de su corresponsal Eduardo Ribelles.
Fue Ángela Medina, una mujer que tiene a varios seres queridos en otro panteón cercano a donde sucedieron los hechos, quien avisó a los trabajadores del cementerio. Antonia Núñez fue la primera afectada en enterarse y en recuperar la puerta original en el chatarrero, previo pago de su importe. «El ladrón solo se llevó eso y un cubo de plástico. Gracias a Dios, no tocó las fotos enmarcadas de mi padre», indicó Nuñez, que ya tiene a buen recaudo, de nuevo detrás de una sólida puerta, la memoria de su familia.
Sin embargo no pueden decir lo mismo los dueños de otros dos mausoleos, situados en el ala este del camposanto. «Nada más saber lo de estos robos avisamos a los dueños», aseguró el presidente de la Junta del Cementerio, Manuel Martínez Guillén, quien también ha puesto ya al corriente a los responsable del Ayuntamiento de Cartagena, propietario del recinto sagrado.
Ángela y Antonia aseguraron que hay más tumbas de las que faltan barrotes, adornos y placas metálicas, por lo que reclamaron más vigilancia. «Lo único que le interesa al ladrón es el aluminio y otros metales que pueda vender rápido», aseguró Martínez Guillén. «Tuvimos un tiempo a un vigilante, hace un par de años, a raíz de otra oleada de robos. Pero era muy caro mantenerlo. Nosotros no podemos hacer más», dijo.
