Fueron los alumnos de tercero de Primaria quienes tuvieron la suerte de poder meterse en el papel de pequeños aprendices de cocina y, siguiendo las indicaciones de la experta en gastronomía, poner en práctica, con más o menos destreza, sus habilidades culinarias para elaborar una exquisita receta en la que no faltaron las verduras, en este caso el calabacín y el tomate.
«Lo mejor de esta experiencia es ver cómo los pequeños se apasionan con la cocina al ver que son capaces de elaborar su propio plato. Así les vamos introduciendo en el mundo de las verduras que, generalmente, no les gusta comer, haciendo que ellos mismos las experimenten, toquen, huelan e incluso las saboreen», explicaba Mireia, autora de esta iniciativa culinaria que cataloga como ‘edu-cocina’.
Esta propuesta se incluía en las actividades programadas por el Colegio Juan XXIII en conmemoración del ‘Día del maestro’ y del ´Día de los derechos de la infancia’.
