El CDIAT (Centro de Desarrollo Infantil y Atención Temprana) de Abarán ha realizado unas 2.660 sesiones desde comienzos de año, ofreciendo una atención individualizada a niños y niñas y a sus familias, con la orientación y el apoyo especializado, adaptado a cada necesidad.
Este servicio está financiado por la Consejería de Política Social, Familias e Igualdad y por el Ayuntamiento de Abarán. El CDIAT de Abarán tiene como objetivo favorecer el desarrollo de los menores y dar respuesta temprana a las necesidades transitorias o permanentes que puedan presentar en las distintas etapas de su evolución con una intervención adaptada a sus características, mediante una intervención de carácter integral, en coordinación con los ámbitos sanitario, educativo y de servicios sociales cuando resulta necesario.
El Servicio contempla diferentes áreas de intervención, entre ellas la Estimulación Global, el Apoyo Psicopedagógico, la Atención Psicológica, la Logopedia, la Fisioterapia y la Psicomotricidad, además de la Orientación y el Apoyo a las Familias que se tienen en cuenta como parte activa del proceso, estableciéndose la comunicación bidireccional como base del tratamiento, ofreciendo pautas y estrategias que ayuden a continuar el trabajo en el entorno familiar.
Vuelta a la actividad, tras el periodo vacacional. Recomendaciones:
El CDIAT del Ayuntamiento de Abarán retoma su actividad tras el periodo vacacional y lo hace realizando algunas recomendaciones tras este tiempo de descanso; romper las rutinas y volverlas a retomar forma parte de un mismo continuo. Los cambios son necesarios, ya que nos ayudan a despertar nuestro ingenio, aumentando la flexibilidad, pero, sobre todo, la capacidad de adaptación personal y sociofamiliar.
Centrándonos en aquellos aspectos a tener en cuenta a la hora de retomar rutinas y hábitos, debemos saber que una rutina no solo sirve para organizar el día, sino que son herramientas terapéuticas directas que impactan en el desarrollo, ya que provocan cambios fisiológicos y neurobiológicos medibles en el organismo, actuando de forma similar a un tratamiento médico o psicológico
La organización, es el modo de crear estructura, y solo con ella, se favorece la seguridad y control dentro la dinámica familiar. Por ello, es importante respetar el reloj biológico. Marcando unos horarios para levantarse, desayunar, hacer actividades varias, comer, e ir a dormir; y además, cuidar la alimentación, hacer ejercicio, respetar el tiempo de descanso, ya que el ritual del sueño potencia la hormona de crecimiento. Evitar en la medida de lo posible los picos de cortisol (hormona que produce el estrés) reduciendo la incertidumbre, ya que en los menores esto genera un gran desconcierto, que se manifiesta en forma rabietas de difícil resolución. «No perder los nervios» ante estos escenarios nos dará la posibilidad de mantener el control sobre la situación. Anticiparnos, dará la posibilidad de afrontar la cuestión en sí con éxito.

