No se complicó demasiado. Accedió al colegio por la fuerza, cogió una carretilla y se puso a cargar todo lo que consideró de valor y fácil de vender en el mercado ilícito. Así de simple, y así de descarado fue el robo que un individuo, de 48 años de edad y con un largo historial delictivo a sus espaldas, cometió en un centro educativo de Cieza, sustrayendo una pizarra digital, varios altavoces y televisores por un valor cercano a los 3.500 euros, además de causar importantes daños materiales por la rotura de puertas y ventanas.
Las cámaras de seguridad del colegio lo grabaron todo: al individuo merodeando por la zona, accediendo al recinto y saliendo tranquilamente de las instalaciones escolares con el material apilado en la carretilla. Esas imágenes fueron el punto de partida de la investigación que abrió la Guardia Civil tras la denuncia formulada por el director del centro.
La clave para identificar al presunto autor de los hechos llegó a través de la Policía Local de Cieza, cuyos agentes identificaron ese mismo día a un conocido delincuente de la zona que vestía exactamente la misma ropa que el individuo grabado por las cámaras. El cruce de información entre ambos cuerpos permitió poner nombre y cara al sospechoso.
La Guardia Civil estableció un dispositivo de búsqueda que dio sus frutos días después, cuando el detenido fue localizado deambulando de forma sospechosa por una zona de aparcamiento. Al ver a los agentes, intentó huir, pero fue alcanzado y arrestado.
El detenido, de 48 años —un viejo conocido de las fuerzas de seguridad que acumula un abultado historial delictivo—, queda a disposición judicial como presunto autor de un delito de robo con fuerza. La investigación para recuperar los objetos sustraídos continúa abierta.
