SOCIEDAD

Los Caniquíes vuelven a casa: la familia de raíces abaraneras se reúne por primera vez en nuestro pueblo

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Valencia, Barcelona, Madrid y otros rincones de España se dieron cita el pasado viernes en nuestro municipio. Por primera vez, la familia Gómez Caniquí, conocida en Abarán como los Caniquíes, se reunió al completo con motivo de las Fiestas Patronales de San Cosme y San Damián. El “detonante” del encuentro fue Jesús Carlos Gómez, nombrado este año Hermano Mayor de la Cofradía de los Santos Médicos y farmacéuticos, estos mayoritarios en esta familia

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La tercera generación de la familia y sus cónyuges compartieron una comida y una jornada de convivencia en Áureo Natura, entre recuerdos, abrazos y presentaciones. Cuatro de sus miembros, cada uno de una rama distinta de la familia, nos contaron su historia familiar y qué significaba para ellos este reencuentro.

A continuación, unas palabras de las «cabezas» de cada una de las ramas familiares:

Antonio Eugenio Gómez de la rama que vive en Abarán : «Estamos repartidos por toda España«.

Para Antonio Eugenio Gómez, lo primero que llamaba la atención era el mapa de la propia familia. «Los Caniquíes estamos repartidos por toda España: en Valencia, en Cataluña…«, explicaba. Tanto es así que algunos de los presentes se conocieron el viernes por primera vez.

Antonio Eugenio quiso poner el acento en lo que, a su juicio, une a todos: «Estamos orgullosos de nuestros principios… Somos una familia en la que destacan, sobre todo, sus principios«.

José Antonio Gómez: Abaranero y Trabuco por madre, nacido en Abarán pero viviendo en Barcelona, sin perder el vínculo.

Antonio Gómez repasó la historia de su rama, que arranca en su abuelo, Joaquín Gómez Carrillo. Sus hijos emigraron a Barcelona, donde un familiar trabajaba como policía secreta. Allí montaron una fábrica de cartonajes Joaquín, José Antonio y Ricardo que durante años compaginaron con sus trabajos. La fábrica fue creciendo hasta que pudieron dedicarse a ella a tiempo completo.

La distancia, sin embargo, nunca rompió el vínculo con nuestro pueblo. «Siempre mantuvieron la relación con Abarán y venían a las fiestas. Siempre hemos estado ligados a Abarán en las fechas señaladas«, subrayaba. Entre los recuerdos familiares también tuvo un lugar para su abuela Concepción, que confeccionaba trajes para el pueblo.

Marisa: «A quien más le habría gustado estar aquí es a mi padre«.

Marisa tercera rama que vive en Barcelona no llegó a conocer a sus abuelos, que murieron jóvenes. Aun así, a través de su padre heredó un fuerte orgullo por su familia y por ser caniquí. «Es un orgullo por los valores, por la historia, por los antepasados«, explicaba. Entre ellos, recordó, hubo caballeros y también familiares que emigraron a América.

Organizar el encuentro no fue sencillo. Para localizar a todos los descendientes han tenido que averiguar nombres a través de registros históricos. En esa búsqueda también salieron a la luz anécdotas como la de «Máximo», el apodo con el que distinguían al mayor de la familia, porque todos se llamaban Antonio.

Su recuerdo más emotivo fue para su padre: «A quien más le habría gustado estar aquí es a él. Para él sería algo increíble conocer a tantos descendientes y ver hasta donde ha llegado la familia manteniendo sus valores«.

Jesús Gómez “Tauyas”: «Lo más importante es el reencuentro«.

Jesús nuestro abaranero profesor de matemáticas y el miembro de los más «veteranos” de la mesa, se quedaba con lo bonito y esencial del encuentro. «Hacía muchos años que no nos veíamos y eso es lo más importante de este momento«, aseguraba. Jesús describía un reencuentro «muy emotivo» y reconocía sentirse muy a gusto al volver a ver a familiares tras tanto tiempo. De la comida destacó que fue «muy bonita por todos los recuerdos«.