Dispuestos a recuperar y mantener tradiciones, los vecinos del barrio de ‘La Solana’ de Abarán han despertado a la primavera en este primero de mayo poniendo en balcones y ventanas las típicas ‘Cruces de Mayo’, un adorno floral artesanal que engalana y da colorido a las viviendas y calles donde se coloca.
Históricamente, el origen de la Cruz de Mayo se remonta a la conquista española. Como los misioneros desconocían la lengua de los nativos, carecían de imágenes y no tenían suficientes predicadores, hicieron uso de la cruz y elementos locales para difundir el mensaje cristiano.
‘Vestir la cruz’, como también se conoce a esta tradición, suele hacerse el 3 de mayo (día de la Cruz), aunque aprovechando el puente del 1 de mayo este año se ha adelantado en numerosas localidades donde está arraigada esta tradición.


