Considerada como una pequeña obra maestra, la ópera ‘Cavalleria Rusticana’, de Pietro Mascagni, alzó este martes el telón del teatro Cervantes en una representación que volvió a recoger los cálidos aplausos de un público que se entregó al espectáculo desde los primeros acordes.
Una vez más, de la mano de la empresa Concerlírica Internacional, en colaboración con la Asociación Lírica ‘Amigos de la Zarzuela’, la ópera volvía a nuestra localidad, y, en esta ocasión, con el Teatro de la Opera Nacional de Moldavia, cuyo elenco artístico, además de la ya citada obra, llevó al escenario una magnífica antología de coros de las más grandes óperas, entre ellas Nabucco, La Traviata, Il Trovatore, Madama Butterfly, Aida, Turandot, y otras.
Esta nueva cita con la ópera en Abarán presentó a la mezzosoprano Tatiana Spasskaya como Santuza, al tenor Héctor López en el papel de Turiddu, a la soprano Helena Gallardo como Lola, al barítono Petru Racovita como Alfio, y a la soprano Tamara Scurtu como Mamma Lucía, todos ellos bajo la dirección musical de Nicolae Dohotaru.
Con una cuidada puesta en escena, la representación deparó otra gran noche de ópera para la parroquia local, que disfrutó de unas voces bien cuidadas técnicamente y de una orquesta y coros que estuvieron impecables en todo momento. Otro éxito.
