SOCIEDAD

Abarán se une en un emotivo minuto de silencio en memoria de Luisa Fernández

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El Ayuntamiento de Abarán ha sido escenario este mediodía de un emotivo y respetuoso minuto de silencio en memoria de Luisa María Fernández, concejala del Partido Popular y directora del Colegio Juan XXIII, fallecida este lunes. Representantes de los grupos políticos de la corporación municipal, colectivos locales y numerosos vecinos se han concentrado a las puertas del consistorio para arropar a los familiares de la edil y recordar una figura muy querida en el municipio por su implicación social y su defensa de las tradiciones locales.

Al inicio del acto ha dirigido unas palabras el alcalde, Jesús Gómez. «Vamos a guardar un minuto de silencio en recuerdo y memoria de una persona muy especial. Ayer nos levantamos con una noticia de esas que no quieres oír. Nos dejaba Luisa María Fernández, concejala del Ayuntamiento de Abarán por el Grupo Popular, amiga, compañera, miembro de esta corporación, directora del Colegio Juan XXIII. Una persona que irradiaba alegría, positivismo, defensora de las tradiciones de Abarán, una persona muy devota de nuestros santos médicos, colaboradora incondicional de la tradición del Día del Niño y un larguísimo etcétera de aspectos que la identificaban. Hoy estamos aquí representados por todo el pueblo de Abarán para recordarla y para que su familia sepa que la acompañamos en estos momentos tremendamente dolorosos. Vamos a guardar un respetuoso minuto de silencio».

A continuación, tras un respetuoso minuto de silencio, tomaba la palabra el portavoz del Grupo Popular en el Ayuntamiento de Abarán, David Perez. «En primer lugar, dar las gracias a todos los grupos políticos que forman la corporación por este minuto de silencio. A todas las asociaciones, a todos los colectivos, a todos los vecinos que se han ido acercando durante el día de ayer y durante el día de hoy a dar el pésame, tanto a la familia de Luisa como a todo el Grupo del Partido Popular de Abarán por esta pérdida. Luisa era una persona muy partícipe de todo. Donde hacía falta colaboración, ella siempre estaba. Era una persona a la que no hacía falta pedir ayuda porque ella, antes de pedírsela, ya se prestaba. Y eso se ha ido viendo en las muestras de cariño y agradecimiento que ha tenido todo el mundo hacia ella. Agradecer todo eso y que descanse en paz», decía.

 

Un breve responso con el rezo de un Padre Nuestro ha puesto el punto y final a este emotivo acto.