La Parroquia de San Juan Bautista de Abarán acogió este domingo el inicio de la celebración del Corpus Christi, una de las festividades más solemnes del calendario litúrgico. Tras la misa de la tarde, daba comienzo la procesión con la Custodia que contiene el Santísimo Sacramento, que en esta ocasión transcurrió por las principales calles del municipio hasta llegar a la Ermita de los Santos Médicos Cosme y Damián.
El desfile, que cada año congrega a numerosos fieles, estuvo encabezado por los estandartes de las distintas hermandades de Abarán y los niños y niñas que han recibido recientemente la Primera Comunión. A continuación, una representación del clero, las autoridades civiles, integrantes de la Junta Local de Hermandades y miembros de la Corporación Municipal precedían a la Custodia. El cortejo lo cerraba la Banda de Música de la Agrupación Musical ‘Santa Cecilia’, que puso el acompañamiento musical durante todo el recorrido.
La Custodia sobre el trono de los Santos Médicos
Las calles del itinerario, por Avenida de Cieza, Plaza de la Zarzuela y calle Doctor Molina, lucieron debidamente engalanadas con tapices, flores y plantas. Entre los elementos decorativos destacaron los diseños elaborados por los colegios de Abarán, que adornaban el recorrido con motivos eucarísticos y florales. A lo largo del trayecto se levantaron distintos altares, ante los cuales la Custodia se detenía en señal de veneración.
La procesión, que como novedad en esta edición presentó a la Custodia procesionando sobre el trono de los Santos Médicos, se celebró en un ambiente de profundo recogimiento y devoción hasta llegar a la ermita, donde se ha impartió la solemne bendición con el Santísimo.
«Esta manifestación religiosa representa una de las más importantes para la comunidad cristiana, pues tiene un gran simbolismo», destacaban los párrocos de las iglesias de San Pablo y San Juan Bautista, que habían pedido a los vecinos que participaran en esta celebración y engalanaran las calles y ventanas, demostrando así el arraigo de la fe católica en nuestro municipio y la implicación de cofradías, fieles y vecinos en mantener viva esta tradición religiosa.


