SOCIEDAD

Desde Abarán a Madrid para vivir en primera persona la visita del Papa León XIV

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Un grupo de siete feligreses de la parroquia de San Pablo de Abarán se desplazó este fin de semana hasta Madrid para vivir en directo algunos de los actos multitudinarios organizados con motivo de la visita del Papa a España. Y no fueron los únicos, ya que nos consta que otros vecinos de nuestro municipio también tuvieron ocasión de viajar hasta allí y asistir a los momentos más emotivos de la jornada: la vigilia con los jóvenes en la Plaza de Lima el sábado por la tarde, y la Misa y Procesión del Corpus Christi en la Plaza de Cibeles el domingo por la mañana.

Desde Abarán día a día hemos querido recoger el testimonio de algunos de los que estuvieron allí, y sus palabras, muchas horas después, aún reflejan las emociones vividas en una experiencia que no olvidarán en el resto de sus vidas.

Estefanía, Alejandro y Cayetano lo vivieron como familia: «Para nosotros, como familia, estar allí ha sido algo muy especial. Ver al sucesor de Pedro tan cerca y oírle hablar del matrimonio y de las familias es un impulso para seguir adelante, para reavivar nuestra fe y para seguir con firmeza el camino de Dios».

Irene y Claudia destacaron la fuerza del momento compartido: «Poder ver al Papa en España y compartir con él la vigilia y la misa ha sido un auténtico regalo. Y lo más bonito ha sido poder cantar al Señor junto con miles de jóvenes, todos unidos como una sola voz, y darnos cuenta de que la Iglesia está más viva que nunca».

Toñi, la más veterana del grupo, reconoce que viajó a Madrid con dudas, pero volvió a casa con la fe renovada: «Yo ya no soy tan joven, y dudaba si estas cosas ya me pillaban fuera de lugar. Pero todo lo contrario. Los mayores somos los pesimistas de la sociedad y no paramos de decir lo mal que está el mundo y la juventud. Pues teníais que haber visto en primera persona los miles y miles de chicos y chicas, y niños y bebés, en la misa del domingo, de rodillas en la consagración, en silencio… toda una masa de gente cantando a la Custodia y a la Virgen, todos lo mismo. O el sábado en la vigilia. No fueron al concierto del cantante de moda, que era allí mismo en las afueras, prefirieron estar allí, con el Papa. Dios sigue vivo, y estos encuentros nos lo recuerdan».