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Fueron casi dos horas en las que pudimos revivir los grandes éxitos de Abba, interpretados en directo por un completísimo elenco artístico que, sin ser cien por cien profesional, demostró una gran profesionalidad y una entrega total, configurando un espectáculo de primer nivel en el que se cuidan hasta los más pequeños detalles de interpretación, melodía y puesta en escena, con canciones en directo a cargo de 30 actores y bailarines y la complicidad del público, que no pudo estar quieto en su butaca y no paró de aplaudir. Todo un lujo.
