Los vecinos de Cieza despidieron este viernes a la joven de 35 años y su hijo, de poco más de uno, en un multitudinario funeral que dejó pequeña la iglesia de San Juan Bosco, desde donde, al término de la misa, los restos de la madre y el pequeño fueron trasladados al Cementerio del Santísimo Cristo del Consuelo entre innumerables muestras de dolor.
Ambos, por causan que se desconocen, se precipitaron al vacío desde una azotea en la noche del pasado miércoles, lo que provocó graves heridas en el pequeño, que prácticamente murió en el acto, y dejó malherida a la madre, que fallecía apenas doce horas después en la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital Morales Meseguer de Murcia.

