Dentro de las actuaciones realizadas durante este fin de semana, agentes de la Policía Local de Abarán detuvieron a un conductor que, tras someterse a la primera prueba de alcoholemia, se negó a someterse a la segunda. Fuentes policiales indicaron además que en esta intervención se le incautó un serrucho que, al parecer, este mismo individuo, había usado para amenazar a algunas personas.
Policía Local ha recordado que un conductor está obligado a someterse a la prueba de alcoholemia, drogas tóxicas, estupefacientes y sustancias psicotrópicas cuando un agente de la autoridad se lo requiera. La negativa a someterse a estas pruebas se configura como un delito castigado con pena de prisión y la privación del derecho a conducir vehículos a motor y ciclomotores.
Este delito se regula en el artículo 383 del Código Penal, dentro del capítulo de delitos contra la seguridad vial que, a su vez, son delitos contra la seguridad colectiva.
