CULTURA

El abaranero Israel Sánchez muestra sus fotos sobre el conflicto de Kiev

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El fotógrafo abaranero y colaborador gráfico de ‘La Verdad’ Israel Sánchez expone desde este jueves en el Archivo Regional de Murcia algunas de las imágenes más representativas de los ocho días que vivió dentro de la plaza de la independencia de Kiev (Maidán) en los que temió por su vida desde que llegó allí al estar vigilado por la policía secreta ucraniana porque era uno de los pocos periodistas extranjeros que vivía dentro del recinto.

A diferencia del resto de informadores, no entraba y salía de la plaza solo en las ruedas de prensa convocadas por los revolucionarios, sino que viajó a Kiev invitado por la Asociación de Ucranianos de la Región de Murcia y vivió entre los insurgentes acompañado de cerca por su vicepresidente, Vitaly Dzyuba, quién llegó este miércoles a Murcia herido por una granada de mano.

Israel estuvo en Maidán la primera semana de febrero y allí pudo vivir en directo momentos de tensión como una falsa tregua tras la que entraron policías armados a la plaza.

«Nos temíamos algo porque a diario por la mañana venían voluntarios a traernos té y algo para desayunar, pero aquel día no vino nadie», explicó a los periodistas acompañado por el consejero de Cultura de Murcia, Pedro Alberto Cruz, y la presidenta de la citada asociación, Larysa Ponomarenko, quién agradeció el gesto de Israel por arriesgarse a ir a su país para retratar lo que estaba ocurriendo.

«Nunca había salido de España y nunca había volado en avión», comentó el fotógrafo, «pero quería tomar fotografías de lo que estaba ocurriendo» y por ello se puso en contacto con ucranianos residentes en Murcia para iniciar esta aventura.

Cruz aseguró que es la primera exposición a nivel mundial sobre el conflicto de Ucrania «e Israel tuvo el valor de estar allí una semana y ha sabido plasmar perfectamente lo que ocurrió, formando incluso parte de ese movimiento de libertad».

A su juicio, la muestra deja ver que en los momentos de mayor desgarro la sociedad se puede organizar de forma más ética y honrada que cuando el orden impera, mostrando la colaboración, la solidaridad y el hermanamiento entre las personas.

«Se jugó la vida en esa semana», agregó el consejero, quién señaló que el foto-periodista de Abarán se vino a España poco antes de los días más dramáticos de la revuelta.

Su intención con estas fotografías no era recoger solamente la fuerza o tensión entre ambos bandos, sino la unión que existía en la plaza de la gente, cómo se organizaban jóvenes y mayores que convivían juntos, y el día a día, lo que otros periodistas gráficos que no pasaron allí tantas horas difícilmente pudieron mostrar.

En las instantáneas puede verse el quirófano montado en la biblioteca, cuyo director es hoy ministro de Sanidad, la desolación de los rostros, el cara a cara que muestran sin miedo con las fuerzas del orden, el rancho del menú revolucionario para que no pasaran hambre en aquel encierro, e incluso momentos en los que daba tiempo incluso para tocar un piano, como reflejó en dos fotografías distintas.

Líderes religiosos pueden verse entre los manifestantes, así como madres mediando entre ambos bandos y hogueras cerca del famoso estadio de fútbol del Dínamo de Kiev, hoy sombra de lo que fue.

Israel recuerda cómo daba cabezadas alguna noche en alguna de las sillas que había en la plaza, cómo guardaba la batería entre su cuerpo para que no se agotase por el frío, cómo intentaba sin éxito mandar a España el resultado de su trabajo porque allí no funcionaba apenas internet, o el único momento de higiene que tuvo poco antes de coger el avión rumbo a su tierra.

Larysa se muestra orgullosa de esta exposición, en la que, entre otras imágenes, hay una característica de esta revuelta, de una mesa repleta de cascos pintados por voluntarias en los que con vivos colores se pueden ver distintas flores e iconos del país, dos de los cuales están en el inicio del recorrido.

Imagen de Ana Bernal fotógrafa