No olvida sus raíces abaraneras porque la tierra le tira mucho, y acude todos los años, junto a su esposa Mª Jesús, natural de Cieza, a las fiestas patronales de septiembre y, sobre todo, en enero a la del Niño. Miguel Fernando Gómez Bermejo (Abarán, 1953) acaba de ser recibido en audiencia por el Rey de España. Médico desde 1979 y oftalmólogo desde 1984, ejerce en el Complejo Hospitalario Universitario de Albacete y es el presidente del Colegio Oficial de Médicos de aquella provincia desde octubre de 2013, con 1.800 colegiados a su cargo. Sus dos hijos, Fernando y Cristina, le han seguido los pasos: él médico y ella enfermera. Le gusta el cine, el deporte y disfrutar de una buena charla con los amigos. Nuestro paisano se asoma hoy a las páginas del diario ‘La Verdad’ a través de una entrevista de nuestro compañero Jesús Yelo
– ¿Qué hace un abaranero en una audiencia con el Rey de España?
– Ha sido un hecho casual. El Consejo General de Colegios Oficiales de Médicos de España solicitó una audiencia, y ahí estuvimos sesenta personas. Fue un acto emocionante e inolvidable, un orgullo y un honor estrechar la mano a nuestro Rey.
–¿Cómo es Don Felipe de cerca y qué impresión se llevó de ese encuentro?
– Es una persona alta y delgada, pero, a su vez fuerte, normal y afable. Me pareció bastante normal en el trato sin protocolo.
– Si tuviera que hacer un diagnóstico médico, ¿cómo es la salud de los médicos españoles?
– Es bastante buena y saludable y no tenemos que envidiar nada al resto de médicos de la Comunidad Europea, ni en formación ni preparación ni en nada.
– ¿Cree positiva la implantación de la receta electrónica?
– Totalmente. Es una medida positiva. Ahorra en gasto y evita el despilfarro y la automedicación llevándose mejor control en la gestión.
– ¿Mejor sanidad pública o privada y por qué?
– Prefiero la sanidad pública aunque también he trabajado en la privada diez años. Creo que ambas pueden coexistir perfectamente.
– ¿Cómo es su relación con los sindicatos médicos?
– Mi relación con los sindicatos es perfecta. Soy a la vez secretario provincial del sindicato médico CESM en la provincia de Albacete. Pensará si son compatibles ambos cargos y le diré que sí, porque desde ambos defendemos los intereses de los profesionales de la medicina.
– ¿Cree que los médicos tienen prevista adecuadamente su jubilación?
– Creo que no. No cotizamos como un médico europeo y recibimos la pensión de un médico español, es decir, la pensión máxima de España después de seis años de carrera, uno de preparación del MIR y entre cuatro o cinco años de especialidad, más toda una vida profesional formándonos continuamente; el médico español es el peor retribuido de la Unión Europea, excepto el facultativo griego. Aquí ha salido mi vena sindical.
– ¿Existen diferencias en cómo afrontar la jubilación entre hombres y mujeres médicos?
– Entiendo que no. Son las mismas. En medicina hombre y mujer somos iguales, gracias a Dios.
– ¿Cuál es el perfil profesional que más abunda? ¿Faltan médicos?
– En la última década, los facultativos han elegido más especialidades hospitalarias que de atención primaria, pero esto revertirá en los años venideros debido a las jubilaciones en los próximos cinco o seis años. En la actualidad faltan médicos de atención primaria.
– ¿Cuestiones prioritarias para la Junta Directiva del colegio que usted preside?
– Mejorar las relaciones con las administraciones tanto locales como autonómica, al igual que con la Facultad de Medicina.
– ¿Qué recuerdos guarda de su pueblo natal?
– Nunca fallo el Día del Niño, el 6 de enero. Para mí es un día sagrado. Mis años de estanquero fueron maravillosos.
– ¿Un deseo?
– Para mí, ninguno. En general, me gustaría ver a mi pueblo como en sus años buenos. En particular, poner una calle a Gustavo ‘el practicante’, y al ‘Churri’, que pusieran su nombre al Parque Municipal de Abarán. Creo que se lo merecen como otros muchos. Tampoco pido tanto.
