SOCIEDAD

El Niño Jesús de Abarán viaja 350 km para visitar a ‘Super Huguete’, un pequeño que vence a la leucemia con una sonrisa

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En un día cargado de emoción y fe, una pequeña representación de la Hermandad de Ánimas de Abarán, integrada por su presidente, Bienvenido Molina, que estuvo acompañado por Ana Isabel Molina, se desplazó este domingo hasta la localidad toledana de Talavera de la Reina para visitar el domicilio del pequeño Hugo Sánchez, ‘Super Huguete’, un niño de siete años con síndrome de Down que libra una dura batalla contra la leucemia.

De esta manera, al igual que ocurre cada 6 de enero en miles de hogares abaraneros, el Niño Jesús llenó de emotividad un hogar, solo que en esta ocasión todo ocurrió a casi 350 kilómetros de distancia, logrando así que Hugo y su familia pudieran tener ante ellos la venerada imagen y conocer un poco más de cerca una de nuestras mayores tradiciones.

Este especial encuentro llega después de que, semanas atrás, esta familia contactara con la Hermandad a través de las redes sociales para manifestar su deseo de recibir la presencia del Niño Jesús, un anhelo que no era nuevo, ya que con anterioridad, desde la Hermandad se le había hecho llegar una imagen del Niño Jesús y otra de los Santos Médicos, junto a una medalla bendecida, un detalle que la familia de Hugo agradeció entonces plena de emoción, unos presentes a los que en esta ocasión se une una imagen enmarcada del Cristo de Medinaceli y Cristo del Silencio que se le ha hecho llegar desde esta Hermandad.

Ahora, con esta visita, el vínculo entre esta familia toledana y el municipio de Abarán crea un lazo ya inquebrantable gracias a este bonito gesto de la Hermandad de Ánimas.

La fuerza de ‘Super Huguete’

Detrás de este gesto de fe se encuentra una inspiradora historia de superación. ‘Super Huguete’ ha luchado con fuerza, ha sonreído cada día y ha ganado la batalla contra la leucemia, terminando recientemente su tratamiento contra esta enfermedad. Su madre, Tamara Pérez, recuerda el duro impacto cuando recibió el diagnóstico: «Las madres tenemos un instinto, pero no pensaba que iba a acabar siendo lo que ha sido. Cuando te hablan de cáncer, unes esa palabra con algo peor», decía hace poco en una entrevista.

Al tener síndrome de Down de nacimiento, las posibilidades de Hugo se complicaban aún más. Sin embargo, el pequeño se ha revelado como un auténtico héroe, un luchador nato que ha seguido adelante con el apoyo fundamental de su familia. Para él, las visitas al médico son una aventura para recargar sus superpoderes. «La luz que transmite Hugo ha hecho que no nos rindamos en ningún momento», asegura Tamara.

Aun así, a pesar de la alegría por la mejoría de Hugo, su familia pide más medios para una mayor investigación sobre el cáncer infantil, unos tratamientos menos intrusivos y que se destinen más recursos para combatir estas enfermedades, sobre todo cuando se trata de niños con toda una vida por delante.