SOCIEDAD

El sacerdote D. Francisco García recibió con gran emoción la visita del Niño Jesús

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Si el verdadero sentido que motivó el inicio de la Noche del Niño en Abarán no era otro que acercar la imagen de Jesús hecho niño a las personas enfermas, cuando esa acción tan sencilla, pero emotiva a la vez, se trastada a un centro hospitalario, el valor de la visita es, sin ninguna duda, mucho mayor. Este año hemos tenido oportunidad de emocionarnos sabiendo cómo, el que hasta septiembre del 2012 fue párroco de San Juan Bautista, D. Francisco García, recibía la visita del Niño Dios en el centro hospitalario donde está ingresado desde hace semanas.

D. Francisco, que en los años que permaneció al frente de la parroquia de San Juan Bautista siempre ejerció de portador del Niño Jesús en su cita del 6 de enero, atraviesa en estos momentos un delicado estado de salud y, aunque gracias a Dios en los últimos días ha experimentado una ligera mejoría, su cuadro clínico le obliga a seguir ingresado en la UCI de un centro sanitario de Murcia. Allí, el 6 de enero de 2.014, recibía la más grata de las visitas, la del Niño de Abarán.

«Al principio estaba adormilado, pero nada más escuchar la palabra ‘El Niño Jesús de Abarán’, ha abierto los ojos como platos y hasta ha hecho ademán de incorporarse. Lamentablemente su estado de salud no se lo ha permitido, y aunque ha intentado articular unas palabras, su delicada situación y la emoción del momento no se lo ha permitido. Aún así he podido sentir como se ha emocionado al tener cerca al Niño, y como, cuando ya me disponía a salir de la sala porque los médicos solo nos han autorizado a entrar unos pocos segundos, ha estado siguiendo con la mirada la imagen mientras que ha podido mantener contacto visual con ella», nos relataba, preso de la emoción, Julio Benavente, quien ejerció de portador del Niño en esta conmovedora cita.