Con una bajada en todos los sectores, aunque mayoritariamente en la Agricultura, el mes de marzo ha sacado del paro a 157 vecinos de Abarán. Y decimos ‘vecinos’ porque han sido los hombres quienes, de manera destacada, han conseguido la mayoría de contratos de trabajo, 127.
Por sectores, el descenso del paro, según los datos conocidos hoy, contabiliza -103 en el sector agrícola, aunque también desciende en el resto: Servicios (-31), Industria (-8), Construcción (-8) y jóvenes sin empleo anterior (-7). Por sexos, el paro descendió en 127 varones y 30 mujeres, lo que sitúa el tanto por ciento de desempleo en el 44,43 % y el 55,57%, respectivamente.
Estos datos, unidos a los de febrero y al resto de meses anteriores, sitúan a Abarán entre los municipios de entre 10.000 y 20.000 habitantes donde la tasa de desempleo durante el ejercicio 2013 ha disminuido. En concreto, el paro ha bajado en torno al 12%.
De estos datos acerca del descenso en el número de desempleados se desprende que es la Agricultura la que sigue moviendo el motor de la economía local, como bien explicaba días atrás el secretario comarcal de la Unión de Pequeños Agricultores (UPA), Antonio Moreno en una entrevista realizada por el corresponsal de ‘La Verdad’ Jesús Yelo: «La caída del desempleo está llegando con la puesta en marcha de la campaña agrícola en el sector frutícola con el comienzo de las labores de aclareo de la fruta. Aunque hemos pasado unos jornadas de tremenda incertidumbre por la amenaza de heladas en el sector, las buenas prácticas agrícolas han conseguido preservar la cosecha con unas pérdidas de mano de obra insignificantes, y, por lo tanto, hemos conseguido que se mantenga la contratación de trabajadores en el campo, aunque es cierto que no es empleo estable, pero ayuda de una manera muy significativa a mantener a las familias de nuestra localidad», explicaba Moreno.
Juan Pérez Molina, 54 años, casado y vecino de Abarán, es uno de los afortunados trabajadores que han abandonado las listas del paro gracias al sector agrícola. Su labor en estos días, a pie de campo -y nunca mejor dicho- se centra en el ‘aclareo’, que consiste en descargar al árbol de frutos excesivos para obtener frutos de mayor tamaño. «Llevó en paro desde hace cuatro meses y a mi edad ya cada vez se hace más complicado encontrar un empleo. Gracias a empresas como Frutas Esther y a que ya cuento con experiencia en este trabajo, voy a poder tener empleo una buena temporada. Ahora estamos preparando los árboles para asegurar que den una buena cosecha, y, acto seguido, comenzaremos con la recolección de la fruta. Espero que la climatología sea benévola y no nos dé los disgustos de otros años, porque siempre estamos a expensas de que no hayan heladas ni tormentas de granizo que puedan dar al traste con nuestros deseos de trabajar estos meses y poder llevar un jornal a casa, que falta hace», explica Juan sin detenerse ni un segundo en su labor.
