SOCIEDAD

Raúl Bermejo ‘Jambo’: el productor abaranero que ha colocado su nombre junto al de Kanye West

Fecha:
Publicidad

El talento de nuestro pueblo vuelve a cruzar fronteras. Raúl Bermejo, más conocido artísticamente como Jambo, acaba de firmar uno de los hitos más importantes de su carrera: figurar como productor de «Whatever Works», uno de los cortes del disco Bully, el duodécimo álbum de estudio del icónico rapero estadounidense Kanye West, publicado el pasado 28 de marzo. Un logro que sitúa a nuestro municipio en el mapa de la producción musical internacional.

Para entender la magnitud de este paso, conviene recordar quién es Kanye West. Hablamos del artista detrás de himnos que llevan más de una década sonando en radios, televisiones y discotecas de medio mundo: Flashing Lights, Power, Heartless o Stronger forman parte de la banda sonora de toda una generación. Que un productor abaranero aparezca en los créditos de su nuevo trabajo no es cualquier cosa.

La historia de Jambo es la de un joven que apostó por sí mismo. En 2014 dejó nuestro pueblo para marcharse a Suiza, donde vivió con su padre compaginando trabajo y estudios. Fue allí, entre 2015 y 2016, cuando empezó a aprender música de forma completamente autodidacta, desde casa y sin recursos ajenos. Apenas un año después ya colaboraba con algunos de los nombres más relevantes de la escena española, como Rels B y C. Tangana, lo que le llevó a regresar a España en 2017 para volcarse de lleno en la producción.

Desde entonces, su firma ha aparecido en temas de artistas internacionales de primer nivel: Jhayco (en canciones como 58 junto a Dei V, Habibi o Ferragamo), Myke Towers y Eladio Carrión (en el remix de Super Gremlin), C. Tangana (Ojalá), Rels B (Dime que no), además de trabajos junto a Sech, Rosalía y Álvaro Díaz.

Todo ello manteniéndose como artista independiente, sin firmar con ninguna discográfica. Actualmente reside en México, donde ha establecido su base de operaciones por cercanía con su equipo en Miami, aunque viaja con frecuencia a Estados Unidos para sesiones de estudio. Eso sí, cada año regresa a Abarán para reencontrarse con familia y amigos. Su casa sigue siendo la nuestra.