Haciéndose pasar por el amigo de un familiar y usando como triquiñuela la petición de un donativo, un individuo se adueño del monedero de una vecina de Abarán a la que convenció para que le abriera la puerta de casa.El suceso, aunque afortunadamente podríamos calificar como ‘poco trascendente’, debería servirnos, sin embargo, para recordar a nuestros mayores la conveniencia de no confiarse ante situaciones similares y negarse a abrir la puerta de casa a personas desconocidas.
Ocurrió días atrás en un domicilio de nuestra localidad. Un varón, que de momento no ha podido ser identificado, tocó a la puerta de la casa y, tras llamar la atención de la señora aduciendo que venía en nombre de un familiar, le pidió un euro. La anciana, que en ese momento se encontraba sola, se dispuso a cumplir con la petición y, con toda su buena voluntad, sacó una moneda de su pequeño monedero y se dispuso a dársela.
A continuación, tras abrir la puerta para cumplir con su cometido, el individuo, que se había percatado de que la mujer había guardado el monedero en un bolsillo de su chaqueta, no solo le tomó la moneda, si no que, además, se apropió del monedero, afortunadamente sin emplear en la acción ningún tipo de violencia.
Los hechos fueron puestos en conocimiento de la Guardia Civil, cuyos agentes iniciaron una investigación para conocer la identidad del autor de este delito.
Consejo de seguridad
Aunque es uno de los primeros consejos que recibimos de niños, es conveniente recordar a las personas mayores, especialmente cuando se encuentren solas en casa, los peligros que puede conllevar abrir la puerta a personas desconocidas, aún a pesar de que aseguren venir en nombre de un familiar. En ese caso, si no se les puede atender a través de una ventana, mejor decirles que vuelvan en otro momento.
