Tras las consultas formuladas por varios vecinos, debido a la revisión de la ponencia de valores que va a afectar a determinadas fincas rústicas del municipio, tal y como ya avanzó Abarán día a día, el Ayuntamiento de Abarán, por medio de las concejalías de Urbanismo y Hacienda, ha emitido un comunicado para «aclarar de qué se trata». En este comunicado, el consistorio explica que «La revisión de la ponencia de valores de fincas rústicas es un procedimiento que ha puesto en marcha la Dirección General del Catastro —dependiente del Ministerio de Hacienda—, organismo competente para tramitarlo y aprobarlo».
«Esta revisión —continúa diciendo la nota— se enmarca dentro del proceso de actualización que el Catastro está aplicando en los municipios con ponencias de valores anteriores a 2006. Es el caso de Abarán, donde data de 2004. Con esto se busca ajustar la valoración catastral a la normativa estatal actual e incorporar criterios que hasta ahora quedaban fuera. El Consistorio ha mostrado su conformidad, ya que considera que la revisión traerá mejoras que beneficiarán a los propietarios a medio y largo plazo»
¿A quién afecta?
«Principalmente a viviendas y otras construcciones en suelo rústico que, aun estando fuera del suelo urbano y sin vinculación a actividades agrarias, se venían valorando catastralmente como si fueran bienes urbanos. Uno de los cambios más positivos será la unificación en una sola referencia catastral de la parcela rústica y la vivienda o construcción levantada sobre ella. Hasta ahora, muchas de estas fincas tenían dos referencias distintas —una rústica y otra urbana—, y tras la revisión pasarán a ser un único inmueble catastral. Esto facilitará compraventas, herencias y otras gestiones patrimoniales, evitando confusiones entre la finca registral y la parcela catastral. Además, con el tiempo permitirá que estos inmuebles cuenten con un único valor de referencia.
Otra ventaja: al pasar estas construcciones a tener naturaleza rústica a efectos catastrales, dejarán de tributar por la plusvalía municipal (el Impuesto sobre el Incremento del Valor de los Terrenos de Naturaleza Urbana) en futuras transmisiones, siempre que se cumplan los requisitos que marca la ley.
En cuanto al impacto económico, la propia Gerencia Regional del Catastro adelanta que será mínimo. Se trata de pequeños ajustes en los valores catastrales derivados de la adaptación de los coeficientes estatales. En la mayoría de los casos, el valor de las construcciones no cambiará, salvo en aquellos inmuebles donde se corrija la descripción catastral para que se ajuste a la realidad. De hecho, en torno al 80 % de los inmuebles verá subir su valor catastral menos de un 10 %.
Y ese posible aumento queda además compensado, en buena parte, porque el tipo del IBI aplicado a los bienes rústicos (0,59 %) es más bajo que el de los urbanos (0,62 %). Por eso el efecto en el recibo será, en la práctica, muy limitado: según las estimaciones del Catastro, el 65 % de los propietarios notará una variación de menos de 10 euros al año, y casi uno de cada cinco (19 %) verá incluso reducido su recibo del IBI.
En cuanto a los plazos, el Catastro prevé aprobar la ponencia parcial a finales de julio, abrir el trámite de audiencia en septiembre, notificar los nuevos valores a los propietarios a finales de ese mismo mes, y que todo entre en vigor el 1 de enero de 2027.
El Ayuntamiento de Abarán seguirá informando a los vecinos según avance el proceso, y recuerda que cualquier duda sobre la valoración catastral debe dirigirse a la Dirección General del Catastro, que es quien tiene la competencia en esta materia».

